Construcción de radier de hormigón: qué define el resultado
El radier es la losa de hormigón que se apoya directamente sobre el terreno y sostiene todo lo que va encima: una vivienda, una bodega con racks, un camión que entra a cargar. A diferencia de una losa estructural, no trabaja en el aire: transmite la carga al suelo. Por eso el suelo importa tanto como el hormigón, y por eso en Santiago partimos siempre por revisar el terreno.
En obra industrial, donde el piso recibe grúas horquilla y almacenamiento pesado, se trabaja con espesores de 12 a 20 cm, hormigón H30 o superior, y juntas de dilatación aserradas a distancia calculada. En vivienda el estándar va de 8 a 12 cm con malla acma. Son obras distintas aunque el material sea el mismo, y las dos las hacemos en Santiago.
Qué hace fallar a un radier
Cuando nos llaman para reparar, el diagnóstico casi siempre cae en una de estas cuatro causas:
- Terreno mal compactado. El hormigón no falla, el suelo cede debajo. Es la causa más común de radier hundido y la más cara de arreglar.
- Sin juntas de dilatación. El hormigón se retrae al curar. Si no se le da por dónde, se agrieta por donde quiera.
- Exceso de agua en la mezcla. Facilita el trabajo del momento y baja la resistencia final de forma permanente.
- Curado insuficiente. Los primeros días definen la resistencia. Un paño que se seca al sol sin protección queda debilitado para siempre.
Preparación del terreno, paso a paso
Se retira la capa vegetal y todo material orgánico, se nivela y se compacta mecánicamente. Sobre esa base va una cama de ripio o grava compactada que estabiliza y corta el ascenso capilar. Encima, polietileno como barrera de humedad, y sobre él la malla acma o la fibra según el cálculo. Recién ahí se vacía. Es el mismo procedimiento en toda nuestra cobertura de Santiago.
Radier industrial: lo que cambia
En galpones, bodegas y plantas el piso es parte de la operación. Además del espesor y la resistencia, hay que definir la planimetría (qué tan plano queda, algo crítico si hay racks altos), el endurecedor superficial para resistir abrasión y derrames, y el trazado de juntas para que no crucen zonas de tránsito. En empresas que no pueden parar, el paño se divide en sectores y se vacía por etapas.
Terminaciones disponibles
El alisado con helicóptero deja una superficie lisa y uniforme, que es lo habitual cuando después va cerámico, porcelanato o piso flotante. El pulido agrega un tratamiento mecánico que deja el hormigón brillante y muy resistente, y se usa como piso final en comercios y espacios industriales. El estampado imprime texturas que imitan piedra, ladrillo o madera, y se ocupa en patios, terrazas y accesos.
Sobrelosa y reparación
No siempre hay que demoler. Si el radier existente está sano pero desnivelado, una sobrelosa de hormigón o un mortero autonivelante corrige el nivel y deja la superficie lista. Si el problema es de terreno y el paño está hundido, lo honesto es demoler ese sector, recompactar y vaciar de nuevo. Vamos a ver el caso en terreno, en Santiago, antes de decirle cuál de las dos es.